Qué hacer en Cunha
Cunha no es el tipo de destino que uno descubre por casualidad. Quien va, va a propósito. Y quien va una vez, vuelve.
Encajada entre las sierras del Mar, da Bocaina y do Quebra-Cangalha, a unos 230 km de São Paulo y 46 km de Paraty, la ciudad guarda una cualidad poco común: ofrecer mucho sin prisa. Aquí el itinerario no tiene que ser rígido. Basta con saber qué existe y la visita casi se organiza sola.
Naturaleza que impresiona de cerca
Para muchos el punto de partida es el Lavandário, y con razón. Son más de 40 mil pies de lavanda cultivados a lo largo de la carretera Cunha–Paraty, con visitas de viernes a domingo y festivos. El final de tarde, cuando el sol baja sobre los campos, es el horario más buscado, y por buenos motivos.
Más adelante en la misma carretera, la Pedra da Macela exige esfuerzo, pero compensa. El sendero de poco más de 2 km sube hasta unos 1.840 m de altitud y ofrece una vista de 360° que alcanza Paraty, Angra dos Reis y, en días claros, el mar. Es el punto más alto del municipio y uno de los miradores más impresionantes del estado de São Paulo.
Si prefieres el agua, Canto das Cachoeiras y Cachoeira do Pimenta están entre las más visitadas. Senderos cortos, naturaleza preservada y esa temperatura de río de sierra que no se olvida. El Contemplário, con entrada gratuita y campos de flores para pasear, también merece una tarde entera.
La cerámica que dio fama a la ciudad
Cunha es la capital nacional de la cerámica de alta temperatura, y el título no es solo protocolario. A lo largo de la SP-171, los talleres se suceden en un circuito que mezcla arte, historia y oficio. Cada espacio tiene su lenguaje, sus hornos, su ritmo.
Gaia Arte Cerâmica es una de las más visitadas. La Casa do Artesão, en el centro, reúne a unos 60 artesanos locales con piezas en cerámica, madera, plata y tela. Muchos talleres abren sus puertas para mostrar el proceso, incluida la cocción en noborigama, técnica japonesa que hace única cada pieza.
Gastronomía que respeta la tierra
La cocina de Cunha es honesta. Trucha de río, piñón asado, queso artesanal, pan de maíz. El Restaurante Quebra Cangalha es uno de los más tradicionales, con cocina de campo para quien no renuncia a la comida de verdad. Il Pumo, cerca del mercado municipal, sorprende por la decoración y el menú cuidado.
Cunha también tiene sus cafés: espacios acogedores en la ciudad y en la carretera, con chimeneas en invierno, vistas a los cerros y ese silencio que solo da el interior. Buenos motivos para sentarse y no tener prisa.
Una agenda que no para
A lo largo del año, Cunha se transforma en escenario. El festival del queso, Acordes na Serra, el festival del piñón y los festivales de cerveza artesanal mueven la ciudad con regularidad y construyen un calendario que por sí solo ya justifica una visita planificada.
Consulta las próximas fechas en la agenda del Viva Cunha y elige el mejor momento para tu viaje.
Por dónde empezar
La mayor parte de los atractivos están a lo largo de la SP-171, en el eje hacia Paraty. El coche es imprescindible: no hay transporte urbano ni apps de movilidad. En dos días se puede cubrir lo esencial; con tres o cuatro, se puede ir despacio y disfrutar cada parada.
Para descubrir posadas, restaurantes, talleres y mucho más, explora el mapa interactivo del Viva Cunha y arma tu ruta con curaduría local.